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Los Templos de Juli – Siguiendo la ruta de Barzana


En noviembre de 1576, la Compañía de Jesús se hizo cargo de la Doctrina aymara de Juli, de lengua aymara, junto al lago Titicaca, hasta entonces atendida por los frayles dominicos. El P. Alonso de Barzana fue uno de los cuatro jesuitas designados para ella. La doctrina de Juli comprendía el mismo pueblo de Juli y un centenar de pequeños poblados, con un total aproximado de 30.000 habitantes.

Han pasado más de cuatro siglos desde entonces y ya no hay una comunidad jesuita en el pueblo. Sin embargo, la memoria del paso de jesuitas como Barzana, Bernardo Bitti o Ludovico Bertonio sigue viva en estas tierras aymaras, tanto en la gente como en los hermosos templos que presentamos a continuación.

Templo San Pedro Mártir

Es la actual Catedral de Juli. Se encuentra situado junto al Convento San Pedro Mártir y la Casa de la Prelatura de Juli, en la Plaza de Armas. Su construcción fue iniciada por los dominicos entre 1565 y 1567, siendo continuada y concluida por la Compañía de Jesús. En su interior podemos encontrar cuadros de la vida de San Ignacio y de la Virgen del Hno. Bernardo Bitti SJ.


Templo Santa Cruz de Jerusalén

Esta obra jesuita se inició a fines del siglo XVI y se concluyó en 1607 bajo la denominación de San Ildefonso y luego Santa Cruz de Jerusalén. Su inauguración fue un acontecimiento de gran importancia. Se encuentra casi totalmente derruido; la población lloró al verlo derrumbarse por los efectos del tiempo y otros factores. Gracias al obispo de Juli, actualmente se está elaborando un proyecto de reconstrucción. Es símbolo actual de renovación de la Iglesia.

Templo San Juan de Letrán

Construido por los dominicos entre 1568 y 1576, hoy es el museo más importante de Juli. Se exhiben cuadros de la escuela italiana del hermano jesuita Bernardo Bitti y de la escuela cusqueña. El cielo raso se decoró con mantos damasco de seda y otros de tejido de vicuña tachonada de estrellas doradas y otros elementos plateados cubiertos con tejas.

Templo Nuestra Señora de la Asunción

Su construcción fue iniciada por los dominicos entre 1568 y 1576, pero fue continuada por los jesuitas, culminándose en 1602. Al igual que el Templo San Pedro Juan de Letrán, hoy funciona como museo colonial.